No hay dos días iguales en Botswana, pero por lo general, una jornada de safari se compone de dos actividades principales. Una que comienza temprano por la mañana y otra que se inicia a media tarde y se prolonga hasta el atardecer.
El día comienza con una llamada de despertador entre las 5:00 y las 5:30, según la temporada, normalmente antes del amanecer. En el campamento se sirve té o café acompañado de un pequeño tentempié antes de iniciar la primera actividad. Las mañanas son el mejor momento para seguir huellas frescas y observar las interacciones entre los animales, ya que muchas especies nocturnas aún permanecen activas.

Sobre las 10:00 o 10:30 se regresa al campamento para disfrutar de un desayuno completo y bien merecido. Tras él, se dispone de tiempo libre para descansar.
Por la tarde, entre las 15:00 y las 15:30, se sirve el té antes de salir de nuevo. El safari comienza a última hora de la tarde, ofreciendo otra excelente oportunidad para observar animales con la luz del día. Es muy habitual disfrutar de una copa al atardecer en plena sabana antes de regresar al campamento.
Dependiendo de la zona de Botswana en la que nos encontremos, se pueden realizar diferentes tipos de actividades: safaris en vehículos 4×4, safaris nocturnos, paseos guiados para la observación de animales o excursiones en mokoro (canoa tradicional), entre otros.

TEMPORADAS
Es importante tener en cuenta que Botswana se encuentra en el hemisferio sur, por lo que sus estaciones son opuestas a las nuestras.
Junio, Julio y Agosto
Son los meses más populares para visitar el sur de África, principalmente porque coinciden con las vacaciones de verano. En esta época, la vegetación se ha reducido tras la temporada verde, lo que facilita la observación de animales.
Son los meses más frescos del año, aunque las temperaturas siguen siendo agradables para el safari, con máximas diurnas de entre 20 y 28 °C. Por la noche y a primera hora de la mañana, las temperaturas pueden descender hasta los 0–8 °C, con una sensación térmica más baja en los vehículos abiertos.
Septiembre y Octubre
Posiblemente los mejores meses para realizar safaris. El aumento de las temperaturas seca aún más el paisaje y reduce las aguas superficiales. Esto provoca que los animales se concentren alrededor de las fuentes de agua permanentes. Octubre puede ser extremadamente caluroso, con temperaturas diurnas que alcanzan entre 35 y 40 °C.
De Noviembre a Marzo
Coincide con la época de nacimientos, ya que las lluvias de verano aportan abundante vegetación y agua superficial. Este periodo se conoce como la temporada verde.
Las temperaturas diurnas suelen oscilar entre los 30 y 35 °C, aunque pueden descender hasta los 15–18 °C durante las lluvias. Estas suelen ser breves pero intensas, a menudo en forma de espectaculares tormentas eléctricas, generalmente por la tarde.
Aunque la observación de animales puede resultar más difícil debido a la vegetación densa y a la mayor dispersión de la fauna, es una época magnífica para visitar la región gracias a la presencia de crías y al aumento de la interacción entre depredadores y presas.
Abril y Mayo
Siguen siendo meses muy recomendables para viajar al sur de África. Las carreteras comienzan a secarse, facilitando el acceso a los parques, mientras el paisaje continúa verde y exuberante. Son meses ideales, con cielos despejados, días cálidos y noches frescas, ya que las temperaturas empiezan a descender.
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